Historia

La V铆bora

 


El asentamiento poblacional de la Víbora se comienza a llamar con este nombre por el 1728, año en que un joven médico alemán decide establecer su consultorio vecino al paradero de caballos (actual Paradero de ómnibus de la Víbora)  y para darlo a conocer encarga a un indio mexicano residente de la zona, que le pintara en el muro de cal y canto el conocido símbolo de la medicina, en grandes dimensiones, y quizás por desconocimiento, en lugar de la serpiente, el hombre pinta una víbora como las de su país.

En la primera mitad del pasado Siglo, La Víbora se convirtió en uno de los lugares de refugio para muchos aristócratas y pequeño burgueses que quisieron escapar al bullicio de la vieja ciudad cercana al puerto.

Hasta hoy deleitan al viajero, en un barrio poco explorado, sus enormes casas de arquitectura impresionante donde se entrelazan la maestría de los antiguos oficios para crear obras de singular belleza. Sorprende encontrar en la zona dos de los edificios clásicos del art Nouveau cubano, por sólo citar un ejemplo